Olor a mandarinas...

viernes, 29 de abril de 2011

He sido muy infeliz en los centros comerciales de las afueras de Roma
el metro era decadente y era como si al estar dentro metiesen
luego llegaron las montañas rusas de desilusión acompañadas de las de la preocupación
los llantos debiles sin excusas buenas
solo el tequila que me escuece en las heridas
además de hacerme vomitar
y quiero vomitarlo todo hasta no sentir nada

ya veo a gente patetica y digo mira que patética, como yo
y ni siquiera tengo un camisón
ni un oso que me abrace cuando hace calor
al que decirle ¡ay, quita tonto que tengo mucho calor!
ya no queda casi vodka
ya no queda casi ilusión

solo melanomas en el corazón
que se van extendiendo
que me van partiendo

pronto se convertirán en agujeros
y estaré más rota aún

no entiendo como puedo ser tan frágil

no entiendo como no lo entiendes

y guardo cosas que estan rotas
porque cuando esté rota no quiero que me tiren a  mi


So
fía

1 comentario:

  1. en la elaboración de este poema
    han participado 7 litros de vino
    que ahora me toca fregar a mí.

    Merece la triste condena. ¡VIVA EL ARTE Y TODAS FORMAS QUE EN ÉL NO ALCANZAMOS A ENTENDER!


    ¿Has leído a Allen Ginsberg? Creo que te gustaría.

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