Olor a mandarinas...

viernes, 14 de septiembre de 2012






A veces solo me gustaría ser buena, ser algo puro, ser definible. Ya, sólo estoy muy cansada de mis bipolaridades y de que el pintauñas desaparezca cada dos por tres y llevar las uñas feas.
Estoy harta de dormir sola o con personas que no significan nada. Es triste. No se si alguna vez alguien ha significado algo para mi o si yo he significado algo para alguien. No puedo pensar.
Dudo de todo. Ayer no podía andar.
Me estoy muriendo poco a poco y me voy a quedar estancada.
No puedo hacer nada. No hago nada por nadie. No apruebo. Solo duermo y sueño con otra vida.
No puedo esperar nada. No puedo esperar que las cosas se arreglen solas, pero no tengo fuerzas.
Nadie me quiere. Muchas personas dicen que me quieren y se que lo creen pero no es así, no me conocen. Nadie me conoce. Ni yo misma, si es que existe un yo. No sé quien soy, lo único que sé es que me gustan los bebés. Sé porque me gustan, son suaves y blanditos y siempre quieren que les des besitos, nunca te van a decir “oye tía que paso” porque no hablan y necesitan mucho cariño y no tienen maldad. No saben lo que es. Es precioso. Pero yo si lo sé...
Me inspiran ternura y eso es algo difícil de conseguir, realmente creo que a veces fuerzo el sentimiento de ternura y que no es real. Besar a un chico no tiene sentido. Besar a una chica creo que tiene el mismo o puede que menos sentido. Es lo mismo: besos, placer, orgasmo (a veces ni orgasmo). ¿Y luego qué? Luego nada. No puedes esperar que esa persona quiera volver a verte. De hecho, ni siquiera puedes esperar querer volver a ver a esa persona. Y los domingos de resaca. ¿Hay algo peor que eso? Supongo que las películas que ponen en antena 3 a la hora de la siesta los domingos de resaca. Mi madre las ve, yo suelo andar zombie.
Voy a tomar un helado. Esto no tiene ningún sentido.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¨






Padecer el síndrome de Diógenes en lo que respecta a las personas.