Ojala pudiera creer. Ojala pudiera crear. Me gustaría poder levantarme de esta silla y echar a correr pero no puedo. Soy incapaz de hacer nada. Ni siquiera hago lo que quiero porque soy incapaz de querer nada. Solo estoy aquí, sola, en mitad de un camino esperando y, cada día que paso esperando, se hace un nuevo corte en mi piel. Duele, como me duele mirarte en mi recuerdo. No sé si te veo por la zona de mi frente o si te siento en los tobillos pero ahí estás, recordándome que no estás. Por otra parte mi brazo me dice que nunca estuviste y mis dedos dicen que hace frío. Antes era pequeña y frágil pero ahora solo desaparezco, día tras día y puede que no llegue a mañana. Es una sensación extraña, me disperso expandiéndome en 1000 direcciones sin llegar a ningún sitio. Es algo que no puedo controlar y, cuando lo hago pierdo una parte de mi. Quien me quisiera ya no puede creerme porque ya no existo. Las mutaciones harán que acabemos todos muertos y tú me vas a hacer beber hasta morir. No con amigos, sola en la barra de un bar, aguantándome las lágrimas y sintiendo desprecio por no ser capaz de luchar. Ya se apagan las luces y es imposible que me oigas. Aquí no hay besos ni sexo duro, solo piedras que cada día hacen un nuevo corte en mi piel.