Olor a mandarinas...

lunes, 27 de abril de 2015

Los elefantes no solo se mueren de viejos

Los árboles lloran
y las piedras lloran,
los bebés lloran,
incluso tú, con tu corazón de piedra,
es posible que llores.
Pero yo, yo ya he llorado
demasiadas cáscaras de plátano
como para hacer que se resbalen 1000 elefantes.

Aceptación

Ruido en la barriga,
inseguridad,
echar de menos cosas que ya no existen.
Mentiras que suenan en modo repeat,
no poder beber ya más,
no poder tocarte más,

no poder besar a alguien que no existe.



Naciste en mis sueños y moriste con ellos.

¿Dónde están mis espaguettis?


Triste,
como un enano en un desierto.
Desubicada,
como la primavera en otoño.
Y tan fuera de lugar,
como un vegetariano en una carnicería.

jueves, 13 de marzo de 2014

Lluvia de lágrimas

Tengo las piernas heladas
Y el corazón lleno de lágrimas
¿Recuerdas cuando llorabas
Y te lamía la cara?
No quería dejar nada al azar.

Ojalá no fuésemos algo caduco,
envasado al vacío,
con cuenta atrás en marcha.
Ojalá pudiera chuparte las lágrimas
y beberte vena a vena
para estar siempre juntos

Ojalá sirviesen de algo las promesas
y tuviera un motivo para sonreír.
Pero mañana ya no estás,
y hoy tampoco.
Ya me he acostumbrado a dormir sola
pero el antes de dormir es insufrible

Pastillas para dormir,
ojalá no las hubiese tomado todas
para intentar soñar contigo.
Ojalá quedase un atisbo de esperanza
y no fuese en un viaje a la deriva
Ojalá pudiera pasarme el día dando vueltas
esperando volver a verte.

Ojalá no fueses tú.
Ojalá no fuera yo.

Ojalá, fuésemos.


Sofía

jueves, 7 de noviembre de 2013

La mejor dieta para adelgazar se llama tristeza.
Hay gente que dice que soy buena. Hay gente que dice que soy cruel. Mi madre dice que soy alcohólica.
Y yo, solo quiero que se pongan de acuerdo en sus etiquetas. Y mientras no hago lo que sé que debería de hacer, porque es más cómodo comportarse como una gilipollas y dejarse llevar por el miedo.
Y el desengaño raya el frío. Y odio estar sola los domingos, el resto de días da igual. Pero son los domingos con la resaca, cuando menos te quieren. Después de toda una falsa emulsión de gente que ni te conoce, pero que le encantas.
Y aquí estamos, criticando todo. Y decimos que odiamos su juego, pero jugamos todos los días.


Lo vacío no tiene que ver con lo lleno. Puedes estar llena de semen y sentirte como una mierda, o puedes sentirte llena de amor. En cualquier caso, todo se suele ir a la mierda. Y eso es lo que hay que esperar, a que se vaya a la mierda. Ese es el mundo que estamos construyendo. Como ir a una estación de tren a esperar a que el tren se estrelle y contemplar el espectáculo de piernas sangrantes.
La era del miedo. De "no te hagas expectativas". De "lleva cuidado". Porque encima nos tenemos que sentir incómodos ante la idea de que "si eres bueno, se ríen de ti". Y ser bueno ya no tiene mérito. Hostias por todos lados, y no de sexo duro.
Hace una noche de estallar cristales y no sé donde ir a llorar.