Me parece que igual a los dioses aquel joven que frente a ti se sienta y escucha de cerca mientras amable conversas. | |
Y sonríes seductora. Sí, esto aterra mi corazón dentro del pecho, pues tan pronto te miro un instante, como ya me es imposible decir una palabra, pues mi lengua desfallece; en seguida, un fuego sutil irrumpe bajo mi piel, nada veo con mis ojos, zumban mis oídos, se me esparce el sudor, un escalofrío me apresa toda, estoy más pálida que la hierba y me parece que falta poco para morir. Pero todo hay que soportarlo, pues esto es así. |
Olor a mandarinas...
martes, 1 de diciembre de 2009
Algo de Safo para empezar..
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario