Puedo respirar la primavera. Me encanta
el aire caliente, pero sin que llegue a quemar como el de agosto.
Huele diferente. Y puedes salir a pasear tranquilamente en tu
caballo por la ciudad y nadie te mira mal aunque lleves tu disfraz de
sirena.
Amber.
Y puedes pasear en manga corta y a veces, sólo a veces, sentir bocanadas de aire frío, de ese que no molesta y eriza la piel y te despierta por dentro, como si se filtrara por los poros.
ResponderEliminar(o las escamas)