Y, de repente, hace frío
ya no valen los vestidos de verano
ya no valen los abrazos
todo ha sido abandonado
y sólo quedan recuerdos inútiles de dedales rotos
Piezas rotas, sin perdones
borracheras desastrosas
y cansancio, mucho cansancio
ni siquiera el cielo está azul
y ni siquiera estás tú
para convencerme de que siguen teniendo gracia los helados
y ya las palomitas nunca serán lo mismo
ya hemos caído al abismo
ya estoy atrapada en corazones vacíos
y no tengo manta alguna para refugiarme del frío
y las ideas hacen distancias
Pero siempre quedarán las amapolas
para acompañarme cuando me sienta sola
y ya nada es lo mismo
ya no vale nada
los sufijos carecen de sentido
y solo quieren sangrar
para poder respirar
Sofía
No hay comentarios:
Publicar un comentario