Olor a mandarinas...

domingo, 18 de septiembre de 2011

Después de la casa viene el suicidio

Y, de repente, hace frío


ya no valen los vestidos de verano


ya no valen los abrazos


todo ha sido abandonado


y sólo quedan recuerdos inútiles de dedales rotos




Piezas rotas, sin perdones


borracheras desastrosas


y cansancio, mucho cansancio


ni siquiera el cielo está azul


y ni siquiera estás tú 


para convencerme de que siguen teniendo gracia los helados




y ya las palomitas nunca serán lo mismo


ya hemos caído al abismo




ya estoy atrapada en corazones vacíos






y no tengo manta alguna para refugiarme del frío




y las ideas hacen distancias




Pero siempre quedarán las amapolas


para acompañarme cuando me sienta sola




y ya nada es lo mismo


ya no vale nada


los sufijos carecen de sentido


y solo quieren sangrar 


para poder respirar



Sofía

No hay comentarios:

Publicar un comentario